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Ejes Temáticos:

1. Gestión del Agua

Antecedentes
El agua dulce de fácil acceso y de consumo para los seres vivos, representa una fracción diminuta del total que hay en el planeta; menos de una diezmilésima parte de ésta (0.2% del total). Esta cantidad de agua dulce en relación con el crecimiento de la población, y en especial con la dinámica desequilibrada entre la concentración de la población y la disponibilidad del agua, permite evidenciar la tendencia hacia la escasez del recurso, y el incremento de conflictos a nivel de cuencas. A nivel de Perú, existe un desequilibrio en la concentración de la población y la disponibilidad del agua, expresada en que el 70% de la población peruana está asentada en la región Costa (vertiente del Pacífico) en donde se encuentra disponible solamente el 1.7% del agua; mientras que el restante 30% de la población, está asentada en los Andes y la región de la selva (vertientes del Atlántico y del Titicaca) en donde está disponible el 98.3% del agua.

Gestión del Agua


Desequilibrio entre la concentración de población y la distribución de agua disponible
La comunidad internacional ha realizado una serie de conferencias y reuniones con el ánimo de enfrentar el problema global de la escasez de agua y se han ido generando y consensuando una serie de principios para guiar una nueva relación entre la sociedad y el agua, buscando que este esencial recurso se gestione de manera sostenible. Entre ellas se destacan las celebradas en Dublín en 1992 y en Bonn en 2001 en las cuales se avanzó específicamente en la identificación y discusión de los principios orientadores para la gestión sostenible del agua.

¿Qué es la Gestión Integrada de Recursos Hídricos - GIRH?
Según la Asociación Mundial del Agua (Global WaterParnertship - GWP), la Gestión Integral de los Recursos Hídricos (GIRH) es el proceso que promueve el desarrollo y la gestión coordinada del agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa, sin comprometer la sustentabilidad de los ecosistemas vitales. Esta gestión debe ser sistemática para el desarrollo, asignación y monitoreo de los usos del agua, de acuerdo con objetivos sociales, económicos y ambientales que buscan el desarrollo sostenible.

Los Principios de Dublín 1992
Los principios de la GIRH se basan en los principios de la Declaración de Dublín (1992) y se describen de la siguiente manera:

"El agua dulce es un recurso finito y vulnerable, esencial para mantener la vida, el desarrollo y el medio ambiente".
"El desarrollo del recurso hídrico y su gestión debe basarse en un enfoque participativo, involucrando a los planificadores y a los legisladores en todos los niveles".
"La mujer juega un papel primordial en el suministro, administración y salva Guarda del agua".
"El agua tiene un valor económico en todos sus usos competitivos y debe ser reconocida como un bien económico".


La GIRH en el Perú
El Perú, es un país privilegiado por su oferta hídrica, dispone de un volumen anual promedio de 2'046,287 MMC de agua, ubicándose entre los 20 países mas ricos del mundo con 72,510 metros cúbicos/habitante/año; no obstante, su orografía define tres vertientes hidrográficas que desequilibran su distribución espacial, concentrando el 98.3% del volumen en la vertiente del Atlántico y del Titicana, en donde se asienta el 30% de la población que produce el 19.6% del PBI, y el 1.7% restante, se encuentra en la vertiente del Pacifico, en donde paradójicamente se concentra el 70% de la población que produce el 80.4% del PBI.

La desigual distribución espacial del agua y su variabilidad estacional, determinan diferencias significativas en la disponibilidad del recurso: extrema aridez en la vertiente del Pacifico sur; estrés moderado en el Pacifico norte y abundancia en la vertiente del Atlántico. Esto determina que la vertiente del Pacifico, posea grandes limitaciones en la disponibilidad del recurso hídrico, por lo que, en esta vertiente, se generan la mayor cantidad de conflictos por el acceso al agua.

Los conflictos entre usuarios que compiten por el agua, se hacen cada vez más frecuentes, conforme se incrementan las demandas en los sectores productivos correspondientes. El derroche de los recursos hídricos y su conflictiva gestión viene estimulando el agotamiento de las disponibilidades. La contaminación del agua, causada por las actividades humanas, se hace cada vez más frecuente y generalizada, provocando la disminución del volumen de agua utilizable.

En el contexto anterior es fundamental la incorporación de la dimensión social resaltando la necesidad de una gestión renovada y eficiente de los recursos hídricos, incidiendo en el cabal conocimiento del ciclo hidrológico para evaluar mejor los recursos hídricos a fin de tener una mayor certeza en la toma de decisiones.

En el año 2004, el Ministerio de Agricultura (MINAG) consideró relevante la preparación de la Estrategia Nacional para la Gestión de los Recursos Hídricos en función de:

a) El aprovechamiento racional y sostenible del agua.
b) La cuenca hidrográfica como unidad de gestión integrada; el carácter multisectorial del agua y; la protección y preservación del recurso, entre otros aspectos. En tal sentido, se constituyó la Comisión Técnica Multisectorial encargada para tal fin. Quienes en el 2007, luego de una amplia discusión a nivel Regional y Local mediante RM Nro. 051-2007-PCM, publicó el documento "Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos del Perú".

2. Seguridad Alimentaria

Seguridad alimentaria hace referencia a la disponibilidad de alimentos, el acceso de las personas a ellos y el aprovechamiento biológico de los mismos. Se considera que un hogar está en una situación de seguridad alimentaria cuando sus miembros disponen de manera sostenida a alimentos suficientes en cantidad y calidad según las necesidades biológicas.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el concepto de seguridad alimentaria aparece en los años 1970. Ha evolucionado desde consideraciones de tipo cuantitativo y económico hacia una definición que tiene en cuenta la dimensión humana del fenómeno.

Una definición ofrecida en 1975 identificaba la seguridad alimentaria con la "capacidad en todo momento de aprovisionar a todo el mundo con productos básicos, de modo que se puede sostener un crecimiento del consumo alimentario, soportando las fluctuaciones y los precios".

En 1990, la definición incluía la capacidad de asegurar que el sistema alimentario provea a toda la población del aprovisionamiento alimentario y nutricionalmente adecuado a largo plazo. Esta evolución de la concepción ha influenciado las diferentes estrategias llevadas a cabo por la FAO y otros actores humanitarios de cara a asegurar la seguridad alimentaria de todos, y especialmente de los países del Sur.

Los componentes de la seguridad alimentaria son los siguientes:

Disponibilidad de alimentos:
La existencia de cantidades suficientes de alimentos de calidad adecuada, suministrados a través de la producción del país o de importaciones (comprendida la ayuda alimentaria).

Acceso a los alimentos:
Acceso de las personas a los recursos adecuados (recursos a los que se tiene derecho) para adquirir alimentos apropiados y una alimentación nutritiva. Estos derechos se definen como el conjunto de todos los grupos de productos sobre los cuales una persona puede tener dominio en virtud de acuerdos jurídicos, políticos, económicos y sociales de la comunidad en que vive (comprendidos los derechos tradicionales, como el acceso a los recursos colectivos).

Utilización:
Utilización biológica de los alimentos a través de una alimentación adecuada, agua potable, sanidad y atención médica, para lograr un estado de bienestar nutricional en el que se satisfagan todas las necesidades fisiológicas. Este concepto pone de relieve la importancia de los insumos no alimentarios en la seguridad alimentaria.

Estabilidad:
Para tener seguridad alimentaria, una población, un hogar o una persona deben tener acceso a alimentos adecuados en todo momento. No deben correr el riesgo de quedarse sin acceso a los alimentos a consecuencia de crisis repentinas (por ej., una crisis económica o climática) ni de acontecimientos cíclicos (como la inseguridad alimentaria estacional). De esta manera, el concepto de estabilidad se refiere tanto a la dimensión de la disponibilidad como a la del acceso de la seguridad alimentaria.

Efectos del cambio climático en la seguridad alimentaria:
Los cambios significativos en las condiciones climáticas, afectarán la seguridad alimentaria por medio de sus impactos sobre todos los componentes de los sistemas alimentarios mundial, nacional y local. Los fenómenos climáticos extremos intensos más frecuentes y más irregulares y las sequías, niveles más altos de los mares y las irregularidades crecientes en los regímenes de la estación de lluvias, que ya tienen repercusiones directas sobre la producción de alimentos, la infraestructura de la distribución alimentaria, la incidencia de las crisis alimentarias, los bienes y oportunidades para los medios de subsistencia y la salud humana tanto en las zonas rurales como en las urbanas. Es probable que los efectos de los cambios graduales en la temperatura y precipitación medias sean discontinuos, ya sean positivos o negativos.

Seguridad Alimentaria


Además pueden incluir:
  • Cambios en la adaptabilidad de la tierra para diferentes tipos de cultivos y pasturas.
  • Cambios en la salud y productividad de los bosques.
  • Cambios en la distribución, productividad y composición comunitaria de los recursos marinos.
  • Cambios en la incidencia y vectores de diferentes tipos de plagas y enfermedades.
  • Pérdida de la biodiversidad y del funcionamiento del ecosistema en los hábitat naturales.
  • Cambios en la distribución de agua de buena calidad para los cultivos, el ganado y la producción pesquera continental.
  • Pérdida de tierras arables debido a la creciente aridez y a la salinidad asociada, disminución del agua subterránea y aumento del nivel del mar.
  • Cambios en las oportunidades para los medios de subsistencia.
  • Migración interna e internacional.

3. Gestión de Riesgos

El concepto de Gestión del Riesgo, lo definimos como "el proceso de adopción de políticas, estrategias y prácticas orientadas a reducir los riesgos de desastres o minimizar sus efectos". Esto implica entre otras intervenciones, incidir en los procesos de planeamiento del desarrollo para reducir las causas que generan vulnerabilidades y peligros.

Los riesgos naturales se pueden clasificar de la siguiente manera: meteorológicos/climáticos, geofísicos, biológicos, antropogénicos y mixtos.

Una gran parte de los riesgos naturales están fuertemente vinculados a las condiciones atmosféricas:

  • Riesgos en que la peligrosidad está exclusivamente vinculada a las condiciones meteorológicas o climáticas: Vientos fuertes, olas de frío o de calor, granizadas. nevadas.
  • En un segundo lugar se hallarían aquellos en que intervienen otros factores, ya sean naturales o antrópicos: Aludes, inundaciones y deslizamientos de ladera vinculados, y en algunos casos, a la lluvia (meteorología-geología). Incendios forestales y sequías.
  • Finalmente cabe hablar de aquellos riesgos naturales de origen no atmosférico pero que producen un impacto importante en la atmósfera: Erupciones volcánicas y situaciones de fuerte contaminación que se hallarían en la frontera entre riesgos tecnológicos y naturales.
Entre los riesgos de origen geofísico cabe destacar:
  • Terremotos, volcanes, deslizamientos de terreno, caída de piedras, aludes y erosión
Finalmente, entre los riesgos de origen biológico merece destacarse:
  • Afectación de cultivos (plagas)
  • Afectación de personas (epidemias)

Las comunidades rurales son las más expuestas a los riesgos naturales porque:
  • Dependen en gran medida de los recursos naturales: La subsistencia de la población, especialmente de áreas rurales andinas, depende de los recursos naturales y de sectores sensibles al clima, tales como la agricultura, la ganadería y la forestería.
  • Carecen de medios de vida y acceso a recursos: se enfrentan a limitaciones para sostener o reconstruir sus medios de vida luego de la concretización del riesgo: escasos recursos económicos, precarias condiciones de salud, deficiente acceso al agua potable y sistemas de saneamiento, débil infraestructura y débiles organizaciones sociales.
  • Débil apoyo institucional: En la mayoría de los casos, no existen planes de prevención de desastres ni capacidades organizativas para desarrollarlos e implementarlos.


Los riesgos se agudizan con el cambio climático, encontrándose la oportunidad del PACC para la implementación de medidas concertadas para reducir esos impactos. La Gestión del Riesgo debe ser asumida con un enfoque de sostenibilidad y seguridad para gestionar el territorio.

Equipo PACC Perú


La base para una Gestión eficiente del Riesgo es el desarrollo de capacidades de las personas sumado al fortalecimiento de la institucionalidad de las organizaciones y de sus estructuras, así mismo la implementación de políticas, normas que contribuyan a la reducción de las vulnerabilidades y riesgos en el ámbito del Programa respecto a los peligros más relevantes identificados.